In memorian

Hace mucho que no vengo por aquí.
Sabes bien que no es porque me haya olvidado de tí, asi como cuando miro tus fotos me vienen a la memoria todos los reuerdos que compartimos.
Tenía miedo, mucho miedo. Miedo a romper a llorar todo lo que no he llorado estos años, todos estos años de tu ausencia. Porque ya han pasado los años, quien iba a decirlo, sin prisa pero sin pausa, y aquí me tienes, frente a tí, tal cual me dejaste, con esas gafas enormes de mocoso y mirandote desde mi pequeña altura con tremenda admiración, con esa idolatría que tienen los primos pequeños hacia sus mayores.
Aun recuerdo esa sonrisa, esos abrazos que me dabas cuando me dabas al llegar a casa de tus padres, y sigo enamorandome de todos tus gestos, aun cuando los recuerdo, y se me quiebra el alma al pensar que ha pasado tanto tiempo y no he sido capaz, no me he atrevido siquiera, a escribir unas palabras en tu recuerdo.
Hoy vengo a tí, mucho mas viejo, y para nada mas maduro, para saber que tal estas allí arriba. Quiero pensar que estas con tu padre, con nuestro abuela, velando por nosotros cada segundo de nuestra existencia, vigilándonos a cada paso que vamos por esta vida que vosotros nos dejasteis para que la vivieramos por vosotros, pero sin vosotros.
Aquí todo sigue igual; tu hermanito se casó con una belleza de mujer y al verlos te das cuenta que estan hechos el uno para el otro. Ahora tiene a otro angel de la guarda ademas de tí; un robusto y alegre primo que lo acomapaña alla donde vaya, y le da los consejos que tú no pudiste darle, y le hace mirar con los ojos de la experiencia todo lo que tiene por delante. Estaras orgulloso de él, sin lugar a dudas. Tu madre aguanta como siempre, estoica como un muro de piedra, digna mujer de nuestra familia que capea contra viento y marea todas las tormentas, y sigue en pie para contarlo. La vida nos ha dado golpes muy duros, y a ella mas todavia, pero cada vez que nos vemos siempre tiene esa sonrisa que heredaste, como tus ojos, y no puedo mirarla mas de dos segundos sin acordarme de tí, y de como seria todo si estuvieras con nosotros.
Toda la familia sigue dia a dia como si el tiempo no se detuviera, pese a que lo hace mas rápido de lo que me gustaría. Tus sobrinos crecen como diablos, y cierto es que lo son, y cada dia me siento mas viejo al ver como los jovenes dejan de serlo para ser los mayores, y los pequeños ya no lo son tanto. Ojala pudieras estar aquí para enamorarlos con tus palabras, con tus gestos, con tu palabras, igual que hiciste con nosotros cuando te teníamos. Intento hablar con ellos de tí cuando entran en mi habitación y mirar a lo alto, viendo tu foto. Quiero que mis palabras le sirvan de recuerdo de quien fuiste, de que significabas para esta familia, y que nunca se apague esa llama que habita en nuestros corazones, que vive en todos los que te conocimos. Porque no te has ido del todo, nunca lo has hecho; allá donde mire se respiran todos esos sentimientos que una vez nos diste, y ahora los hicimos nuestros.
Y a mí… ya me ves, aquí estoy. Un poco mas adulto, pero siendo un niño todavía. Sigo intentando construir castillos en el aire y no he dejado de escribir, aunque a veces he tenido ganas de dejarlo. Pero luego me acuerdo de tí, de todos los sueños que tenías, de tus ambiciones, tus objetivos…. y todas aquellas cosas que dejaste en el tintero cuando te fuiste. Por eso siempre miro tu foto, cuando estoy perdido en las tinieblas de mi habitación, para buscar una respuesta, una guía que me diga que pasos debo tomar y hacia donde debo dirigirme. Tus sueños los hice mios el dia que comprendí que todo esto es demasiado breve para estar triste, para romperse la cabeza con quimeras, y que tenemos que disfrutar cada segundo como si fuera el último. Es un tesoro que tu nos brindaste y no podemos desaprovecharlo.
Serían tantas las cosas que me gustaria decirte… pero se me atragantan todas en la boca, mis dedos se entumecen, se encharcan los ojos de lágrimas al pensar en cuanto te echamos de menos.
Solo queria pasarme por aquí y decirte que seguimos en pie, tal y como nos dejaste, pero que pese a que pasen los años, no hay un solo dia en que no me arrepienta de no haber podido disfrutar de tí, de todo lo que compartimos juntos… de todo lo que te quedaba por enseñarme.
Volveremos a vernos, de eso estoy seguro. Pero hasta entonces, dejame darte este pequeño homenaje en mi memoria. Este pequeño pedazo de mí, que no conocías todavía y que me hubiera gustado compartir contigo.
Volveremos a vernos, te lo prometo. No ha habido un segundo en mi vida que no lo hubiera deseado.
No ha habido un solo segundo en esta vida que no te haya echado de menos, primo.
Te quiero. Besos. Tu primo Jose.
P.D – Esta canción la escuché hace poco en un concierto benéfico y cuando la escuché me recordó inmediatamente a tí.