La gran pregunta

He estado pensando, en todo este tiempo, qué es lo que quería escribir para reflejar exactamente todo lo que sentía, todo lo que mi mente ha estado intentando hilvanar desde que tengo consciencia, de todo aquello que me ha estado inquietando durante todo estos años. Se me hace extraño llegar a la conclusión que esa gran pregunta, “La gran pregunta” ha estado siempre en el aire, como este castillo de naipes, sin llegar nunca a lograr responderla. Es posible que todo este tiempo que he invertido haya sido la suma de decisiones equivocadas, arrastrando a gente increible a mi mundo cuando lo que realmente buscaba era otra cosa, otra manera de escapar de mí mismo, una respuesta a ese gran interrogante que siempre me ha seguido como una sombra dentro de una sombra.
Hoy, de casualidad, mientras me acurrucaba en mi escondrijo favorito, en ese agujero de avestruz que me he construido para estos momentos, he dado quizas con esa respuesta que no necesitaba ser escrita, porque ya estaba ahí. Es curioso como todo se tuerce y se retuerce por si solo… o a la inversa, soy yo que hace que todo lo simple se retuerza de esa manera para siempre llegar a un punto insostenible que me hace volver siempre a la madriguera.
Una vez respuesta la gran pregunta, seguramente ya no sea necesario este sitio. Sería un bueno epílogo para un blog que intentaba contestar a todas esas dudas que tenía, pero que no era capaz de contestar o encontrarles significado si no las veia plasmadas ante mí.
Dejaremos como siempre, que el tiempo pase, que todo se “normalice”. Oí decir que “Si no encuentras la respuesta que buscas, olvídalo y mantente ocupado”; en mi caso quizas sea lo mejor. Seguir el curso de este sendero y ver a donde me lleva, pero hacerlo en la mas absoluta discrección, sin intentar atar o arrastrar a nadie mas que a mi conciencia, y ver que pasa. Os dejo con la respuesta a esa, mi gran pregunta, y quien sabe, a lo mejor nos vemos pronto, o tarde, pero como todos los caminos llevan al mismo sitio, posiblemente nos encontremos mas adelante.
“Mi cabeza esta llena de preguntas y os aseguro que ninguna de las respuestas me ha proporcionado ni una pizca de felicidad… excepto una. La única pregunta de la que he querido saber la respuesta, “será ella?”, pero la respuesta no es 42, la respuesta es “sí”. Indudable, inequivoca e irrebatiblemente… y por un mes, un mes en mi triste y diminuta existencia… eso me hizo feliz”.
P.D – Hasta luego